![]() |
![]() |
ProyectoMascota.com: No cierres los ojos ante las injusticias
Autor: Silvia Alvarez Bustos
Es curioso el ver la manera en la que las personas se han deshumanizado, poco a poco la sociedad va perdiéndose en si misma y dejando de lado lo que acontece a su alrededor, mientras esto no le afecte de manera directa. En días pasados iba yo circulando por una de las calles de la colonia Aramara cuando en el empedrado vi a un cachorro de raza French Poodle husmeando con su naricita en la llanta de un automóvil estacionado, en el preciso instante en que un taxi se acercaba a velocidad moderada hacia donde se encontraba el animalito, por mi parte tuve que frenar mi camioneta para tratar de advertir al taxista de la presencia del perro. Afortunadamente no hubo necesidad ya que el cuadrúpedo le encontró mayor interés a una rama cercana a la banqueta. Al ver lo que había estado a punto de pasar detuve mi maquina y le pregunté a un par de señoras que se encontraban sentadas afuera de una casa si conocían al dueño del Poodle, ya que corría el peligro de ser atropellado. Ambas se miraron extrañadas y me dijeron que no, que creían era de la vecina ya que frente a nosotros un espécimen de la misma raza descansaba en los escalones de la vivienda. Sin embargo ninguna de las féminas movió un músculo para poner a salvo al ser "irracional". Un hombre bajó de su domicilio y pensando que podría ser el preocupado propietario le hice la misma pregunta, por respuesta solo obtuve un movimiento negativo de cabeza. El cachorro (precioso y esponjado) por su parte seguía husmeando el empedrado, no me quedó otra mas que avisarles a las mujeres sobre el inminente "robo" que yo estaba a punto de cometer en vista del poco interés hacia el bebé de perro. Fue entonces cuando una de las doncellas se puso de pie y tomando al perrito le llamó a un infante para que se lo entregara a fulana de tal; extrañamente me dio las gracias. Cuantas veces no hemos sido testigos de injusticias y ni siquiera levantamos un dedo por comodidad, o definitivamente porque no "somos sirvientes de nadie y que se las arregle como pueda". Ya sé lo que pueden en estos momentos alegar los zoofóbicos "era solo un animal". Desgraciadamente días mas tarde comprobé que la apatía ha comenzado a afectar a los humanos. Familiares y yo acudimos el pasado miércoles a la playa para disfrutar del día de asueto, pero mal llegamos cuando una de las acompañantes sufrió un aparatoso accidente ocasionado por las olas del mar embravecido. Mientras me encontraba atareada armando la carpa que nos cubriría del sol no me di cuenta de lo sucedido, mientras que unas personas sentadas cerca de ahí solo atinaron a lanzar una exclamación. Quizás fue el instinto que me hizo voltear y ver como mi compañera se quejaba en la arena y trataba de incorporarse, corrí a ayudarla y vi como manaba sangre de su rodilla y codo, mientras que las zapatillas para la playa se encontraban rotas, una incluso fue arrastrada por la marea. Podría pensarse que en un caso así no faltó quien acudiera en nuestro auxilio, dos mujeres, una de ellas herida tratando de salir del agua, la cual pese a que nos encontrábamos casi en la orilla, no cesaba de agitarnos; sin embargo la indiferencia fue total y seca. Ya no sé si es indignante o natural para mi sentir la frialdad con la que el ser humano esta devaluando sus valores y compasiones. Muchas veces me pregunto si ese es el apoyo para con sus congéneres ¿qué puede esperarse para con los demás seres que habitan el planeta?. Para su mala fortuna todo es un circulo que tarde o temprano regresa. Cuentan los rumores sobre una persona, allá por los condominios de La Marina, que ofrece dinero a los niños por cada animal doméstico que le lleven muerto. Los infantes no tardan en aceptar su ofrecimiento mas tratándose de un lugar que se encuentra tan cercano a la unidad habitacional mas grande de Puerto Vallarta y donde las familias no viven precisamente con holgura. El mal está hecho en los pequeños que ya han disfrutado de ese efectivo tan fácil, su relación de muerte-dinero-placer ya está fincada y tarde o temprano dará sus frutos, lo de menos es que esos niños se dediquen a ser agentes de servicios funerarios o taxidermistas, lo demás es el poco valor que le dan a la vida como tal, el poco respeto que un completo desconocido les inculca para con los mas desprotegidos, los animales. Después los adolescentes no se tentarán el corazón para asaltar, herir, violar o asesinar a alguien mientras esto les reporte satisfacción de alguna manera ya sea monetaria o corporal, quizás entonces por allí camine el que hoy se encargó de enseñarles esto, y entonces cuando se vea víctima de un crimen, en contra suya o de sus familiares se pregunte: ¿ Pero por qué la sociedad está tan llena de malandrines ? Por favor paremos ya con este río de insensibilidades y comodidades, dejemos ya de cerrar los ojos y taparnos los oídos. No busquemos un responsable para nuestros errores nosotros mismos podríamos ser ese ser vivo al que maltratamos o no defendemos de las injusticias, recuerda lector, nuestro ADN no es muy diferente del de una mosca, demuéstrate a ti mismo el valor de ser hombre...si es que lo hay.
Este artículo es Copyright ©ProyectoMascota.com. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso expreso del autor. ProyectoMascota.com no se responsabiliza por las consecuencias a causa del uso de esta información.
|
|
©2003-2005 ProyectoMascota.com
Anúnciese en ProyectoMascota.com
Todos los derechos reservados. Prohibída su reproducción, total o parcial, sin el expreso consentimiento ProyectoMascota.com
ProyectoMascota.com en tu sitio. Coloca los últimos artículos en tu sitio!!
Diseñado y mantenido por Fernando Borcel, www.borcel.com