Dax del Imperio Blanco

La muerte de una mascota puede ser un hecho doloroso para toda la familia. Este foro lo dedicamos a nuestros amigos que ya nos están esperando.

Dax del Imperio Blanco

Notapor leyla » Vie Ago 06, 2004 9:14 pm

Una tarde diferente a todas las otras alguien puso en mis brazos un hermoso y vivaz cachorro de Dogo Argentino. Mientras los humanos conversábamos, él me miraba elocuentemente y no dejaba de hacer gestos con su carita y patas para llamar insistentemente mi atención. En ese momento una de las personas presentes me dice que el cachorro me había elegido y yo, conmovida y feliz decidí en ese mismo instante de comprarlo para llevármelo conmigo a Italia a conquistar el mundo.

No dejaba de sorprenderme delante a cada progreso, observaba cada gesto, cada movimiento. Aprendía muy rápidamente, con mucha atención y firmeza. Era muy obediente, enérgico, fuerte como una roca, sensible y tierno. Era muy desconfiado con los desconocidos y sabía discernir quién fuera digno y quién no de entrar en nuestro reino.

Con mis gatos era muy afectuoso y protector. Cada día cuando volvían de su salida diaria controlaba que entraran todos, uno por uno, y recuerdo que si uno de ellos tardaba me pedía que saliéramos juntos en su búsqueda, corriendo hacia el portón, ladrando.

Por las tardes corríamos regularmente en la playa, inseparables.

Cada momento era una sorpresa, maravilloso.

Dax lloraba solo por emoción, por la alegría de mi llegada en nuestra casa. Buscaba la posición más alta de la terraza desde donde controlaba todos los movimientos de la ruta como una esfinge blanca inmaculada que se veía desde lejos, imponente.

Me ha donado la relación más noble que haya conocido y ha sido mi amigo inseparable en todos mis pasos, mis cambios, mis movimientos.

He tenido muchos perros, pero él era especial, diferente, único. Hoy puedo decir que en amor he vivido plenamente. Vivíamos en una simbiosis afectiva inmensa que no necesitaba de palabras, bastaba solo una mirada o un abrazo interminable.

Ibamos juntos al campo y mientras lo recorríamos nos divertíamos a arrancar los frutos de las plantas y a compartirlos.

Cada despertar era una carga de emoción y energía, me lamía el rostro y las manos, me apoyaba su cabeza en mi abdómen esperando que lo acariciara, lo besara y le dijera: ¡desayuno..!! y así comenzaba nuestra jornada.

Había aprendido a abrir y a cerrar las puertas con su cabeza y patas y reconocía los objetos respondiendo a las órdenes sin cometer errores.

En el verano nos desconectábamos de nuestras costumbres cotidianas, alquilaba un barquito, nos perdíamos en una porción de ésta isla desierta en busca de erizos de mar y por las noches dormíamos juntos en la carpa a orillas del mar.

Una noche me llaman para cubrir un servicio periodístico en un pueblo cercano a nuestra casa, parto con la intención de regresar al amanecer.

Al día siguiente cuando llego, lo escucho ladrar en un modo desesperado y yo, sin comprender su ladrido entro. Al abrir la puerta veo un desorden increíble y algunos equipos fotográficos detrás de la puerta, mis gatos que corrían aterrorizados en diferentes direcciones, y lo que más me llamó la atención fue un olor desconocido, tuve una sensación muy negativa, pero el coraje fue más fuerte y entré con el objeto de liberarlo. Observé a través del vidrio que había defecado en un lugar en donde jamás lo hubiese hecho y en ese momento tuve la certeza de que quien hubiera entrado fuera una persona que rechazaba. Mientras apoyo la mano sobre la traba, veo una sombra proyectada en el muro con la imagen de una mano que sostenía una enorme masa, la esquivo sin poder evitar el golpe seco que me fractura el omóplato izquierdo, comprendí de que ese golpe estaba dirigido hacia mi cabeza. Logro igualmente desbloquear la puerta blindada y en ese momento Dax hace un enorme salto como felino y se lanza sin excitación sobre el delincuente, destrozándole la cara, el cuello y el brazo que sostenía la masa. En ese instante corro hacia afuera con mi celular en la mano, con dificultad salto el portón de dos metros de altura y caigo del lado opuesto. Comienzo a gritar pidiendo ayuda. Nadie venía a nuestro encuentro, desmoralizada llamo a la policía y me responden que no llegarían antes de 40 minutos. Mis piernas temblaban en modo impresionante, era tal mi angustia y la necesidad de encontrar una inmediata solución que no probaba dolor por mi brazo roto. Miro por la reja hacia el interior de mi casa y observo una mano que aferra las cortinas y que me hace un gesto como diciendo ¡ahora te mato!. Algo detuvo esa imagen en mi mente y me dio la carga necesaria para volver a entrar.

Mi dogo era más importante que nada y no podía combatir solo, entendí que allí había al menos dos personas. Entré después de algunos minutos de pensamientos oscuros y al llegar a la habitación no había nadie, ya no escuchaba los signos de lucha de mi perro enfurecido, entonces con un fierro en la mano me dirigí hacia la otra ala en busca de los agresores. Veo que la persiana de mi biblioteca estaba rota como los vidrios pero de Dax ningún rastro. Salgo a la terraza y lo veo con su boca ensangrentada intentando derribar la red de protección para alcanzar a los delincuentes que se llevaban consigo a uno de mis gatos. Llamo a Dax y le ordeno de seguirme por la calle lateral, recojo piedras y las lanzo contra el vehículo y ambos corremos detrás del mismo, pero me detiene un espectáculo escalofriante, los malvivientes arrojan a mi gato por la ventanilla y viene brutalmente embestido por un vehículo que circulaba a gran velocidad en el carril opuesto. Dax y yo logramos llegar hasta el tramo de la ruta en donde yacía el cuerpo sin vida de mi Little Flower, mientras el vehículo de los agresores se alejaba llevándose todas mis pertenencias y mi trabajo de toda la vida... recojo el cadáver con Dax a mi lado y volvemos hacia atrás, en silencio. Me siento en las escaleras y empiezo a gritar con rabia y desesperación sin detenerme. Minutos más tarde llega la policía. Ninguno de los oficiales podía contenerme y una hora más tarde Dax entra en coma. Mientras toma las huellas digitales el equipo de la policía científica, cargo el cuerpo de Dax sobre una frazada que arrastro con dificultad hasta mi auto. Arranco a toda velocidad, pasando los semáforos rojos y hasta chocando con un vehículo sin detenerme. Al llegar al consultorio de mi veterinario le ruego de revivirlo. Lloro desconsoladamente en la vereda y vuelvo a nuestra casa. Uno de los policías sin decir una palabra, excava un foso para enterrar a mi gato debajo del árbol que había plantado el verano pasado.

Las horas pasaban y eran interminables, pensaba: ¡cómo haré para soportar éstas largas horas de lluvia..!

A las 4 de la tarde volví al consultorio y Dax me recibió con alegría en busca de un abrazo infinito. Había entrado en coma por el grave hematoma cerebral que había recibido con esa masa fatal. Mi veterinario hospeda mis gatitos gentilmente por algunos días. Dax y yo dormimos en la casa de una amiga pero a la madrugada comienza a defecar y a vomitar sangre oscura. Me dirijo a la única clínica con guardia, le hacen los respectivos análisis y el resultado describe una terrible patología, una insuficiencia renal aguda, sus órganos ya habían entrado en necrosis. No me permitieron quedarme a su lado, por ello pasé la noche inmóvil en mi auto en el estacionamiento hasta la abertura. Apenas escucho el rumor de las llaves del guardián le pido con desesperación de dejarme entrar.

Cierro la puerta del box con la traba interna y me quedo sola con mi perro. Estaba sentado en un ángulo del sucio y reducido box totalmente ensangrentado. Lo abrazo y lo refugio en mis brazos esperando que llegue el momento. Dax me apretaba el pecho con sus patas y no dejaba de mirarme a los ojos, yo le susurraba en las orejitas que lo amaba sin dejar de pronunciar esas palabras, hasta que dejó de respirar.

Desde ese instante de oscuridad absoluta no era capaz de comprender el porqué de todo ésto, el peso del dolor padecido, mucho más que insoportable.

El día del proceso tuve delante mío cara a cara a uno de los criminales, y ni siquiera tuve la fuerza de abalanzarme sobre él, preferí destruirlo delante del juez con el mismo coraje de mi gran Dogo Argentino logrando que le dieran la pena más larga en éstos casos. Cuando salí del Tribunal asediada por la familia y los amigos del delincuente y quizás con los otros asesinos confundidos entre la multitud, no sentí de haber obtenido ninguna victoria, porque lo que había perdido no podía recuperarlo sintiéndome la persona más desdichada y sola de ésta Tierra.

Algunas veces voy a la playa en donde corría con Dax, me siento en las rocas y cierro mis ojos imaginando aquellos momentos que no volverán y cuando los abro, le escribo.

Con el pasar del tiempo he comprendido el valor de su coraje, de su acción, de su proeza y he aprendido a valorar el don de la vida, a protegerla y a apreciar la belleza que todavía queda.

Hoy el panorama de esa playa no es el mismo, la casa está ocupada por otras personas, mi árbol ha crecido.

Dicen que Dax ha dejado una huella en ésta árida tierra, dicen que cuando miro a lo lejos me confundo con el paisaje, dicen que soy afortunada porque he renacido, dicen que mi veneno es tan fuerte como mi dulzura.......... yo digo que Dax me recordará.

Leyla Fernández Maluf
leyla
 

Hola:

Notapor smoonsstars » Lun Oct 04, 2004 9:13 pm

Hemos leido tu historia y me parece que es muy triste, entiendo tu dolor yo tambien sufri una perdida pero no con tanta brutalidad como la tuya, debes superarlo y seguir adelante no es facil yo lo se, pero el tiempo todo lo cura, el unico consuelo que yo encontre fue el hablar con gente que me entendiera, que pensara como yo que sintiera mi dolor, pero sobre todo el ayudar a los animalitos que estuvieran en apuros, con el tiempo tu encontraras lo que te de consuelo, te reconforte y te haga sentir mejor.
Espero que te encuentres mejor; pero lo más importante tienes que estar conciente de que millones de seres humanos en el mundo estan llenos de odio y de rencor por que no saben lo que es dar y recibir amor de la manera más pura y sincera que puede llegar a existir, sin medida, sin condiciones, sin pedir nada a cambio amar solo amar y dar la vida por los que te aman. Tu lo sabes, sabes lo que es un amor así. . . eso te convierte en una de las personas más afortunadas del mundo. Yo con mi perdida aprendi que su amor y enseñansas no se debian ir con ella, así que ahora me dedico a ayudar a los animalitos en desamparo tengo tres perritos, perla, esmeralda y ewock los tres eran callejeros, ahora tienen un hogar, cuando encuentro un perrito en la calle le doy agua y comida, es más hasta una simple caricia les levanta el animo, y sabes por que lo hago?. Por que cuando vuelva a ver a chispa le voy a decir: Chispita me diste una lección de amor y fidelidad tan grande que lo unico que pude hacer fue ayudar a los perritos como tu a que tuvieran un hogar, cariño y cuidados, para que ahora que estoy otra vez junto a ti estes orgullosa de mi.

ATENTEMENTE
YO

P.D. No escribo tan bien como tu, pero espero que mis palabras te sirvan.
Mis mejores deseos a todos
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