Tinkerbell

La muerte de una mascota puede ser un hecho doloroso para toda la familia. Este foro lo dedicamos a nuestros amigos que ya nos están esperando.

Tinkerbell

Notapor nclm » Vie Mar 11, 2011 6:01 pm

Anoche falleció mi bebé, y quiero dejar escrito en todos los lugares que pueda memorias de ella para que el tiempo nunca empañe su recuerdo. Hace 15 días me regalaron un bebé labrador, pero como la salud de mi niña estaba deteriorada, le he prestado poca atención a la nueva pequeña. Pero necesito que Tinkerbell sepa que la pequeña no vino a reemplazarla y que su lugar en mi corazón y en mi casa era el de la reina.
Nació en Tierras Altas un 23 de agosto, tras una serie de problemas en mi familia vino a dar a mi casa entre el 2003 o 2004, no recuerdo bien. Al principio estaba reacia a una nueva mascota porque la anterior había fallecido tras una larga enfermedad. Murió ayer a los 7 años de insuficiencia renal, lo cual le estaba provocando hasta mala nutrición porque ya no quería comer. Estaba delgada como un huesito.
Mi niña era la embajadora de mi casa con todos los que llegaban. No le gustaban los otros animales, pero era amante a la gente. Nos entendía todo a la perfección, y gruñía para hablarnos, al punto que pensabamos que hablaba. Era una niña de verdad. Juiciosa, amable y atenta. No hacía nada fuera del papel, y saliía corriendo para no ensuciarse. Dormía conmigo en la esquina inferior de la cama, y me despertaba por las mañanas cuando comenzaba a lamerme la cara o las manos. Siempre estaba conmigo. 24 horas al día, los 7 días de la semana. En todo momento. Entraba al baño si yo estaba adentro, me esperaba cuando me duchaba, y dormía abajo de mi silla mientras trabajaba en la computadora. Su pasión era el carro, que hasta último momento hicimos que se moviera prometiéndole un paseo en el carro. Cuando yo salía dormía en mi cama o debajo de ella y no salía hasta que yo regresara. Me esperaba en la puerta siempre, y a veces hasta afuera en la entrada. Cuando no estaba y escuchaba el contestador del teléfono con mi voz se emocionaba y le ladraba y esperaba mi regreso. Cuando lloraba se recostaba al lado mio o hacia que la cargara. Cuando me enojaba y me iba a dormir a la sala, dormía a mis pies. Yo nunca estaba sola, porque siempre la tenía a ella.
Le gustaba comer zapallo, puré de papá, patacones, sopa de arroz, carne vegetariana, carne molida y cualquier cosa que me viera comiendo a mí. Nunca me cansé y nunca me aburrí de ella, y cada ves que la veía estaba más linda que la vez anterior. Su carita era perfecta y linda como una muñequita. Si hubiera sido una hija humana no la hubiera podido querer más.
Esta semana había estado malita y comenzó a oler extraño, así que el martes la bañamos. Como el olor persistía, durmió en el sillón al lado de mi cama, y al día siguiente se veía mal pero siguió la rutina como siempre. En la noche cuando regresé del trabajo mi mamá me dijo que había vomitado y que le dió un ataque con el que se quedó estática, pero que con masajes se recuperó. Ese día no me vino a recibir a la puerta. Entré en pánico, y aunque el veterinario vendría en la mañana siguiente (jueves), pero estaba tan preocupada que agarré un taxi y nos fuimos a dejarla al veterinario. Le comenzó a dar diarrea y se le salía cuando estaba en la consulta, y le inyectaron antibioticos y otras cosas. No había caminado casi en todo el día, pero caminó un rato por la veterinaria. Decidimos que se quedara en observación y el veterinario se la llevaría a su propia casa para monitorearla, y le iban a poner venoclisis. Ya tenía más de una semana sin recibir alimento sólido, pero esto no era raro porque era muy mañosa para comer. La última vez te vi mientras el veterinario te agarraba que me despedía de ti y te besé la cabecita. Me quedé mirándote mientras me alejaba.
Te quise tanto, te quiero tanto.
El jueves el doctor me dijo que estaba mejor, que ya no tenía diarrea y que le estaban haciendo exámenes y no había vomitado más. Tu ibas a estar bien, te ibas a mejorar. El jueves tuve depresión todo el día en el trabajo y no paraba de llorar, pero me decían que todo iba a estar bien. Que no habías ido a hacer pipí, pero todo estaba bien. Me dijo el doctor que llamara a las 6, y lo hice pero todavía no le habían dado los resultados del exámen renal. No aguantaba la angustia y llamé a las 8 y el doctor me hablaba mucho y me desesperé. No sabía de ti, quería buscarte ya. Algo estaba mal, y el doctor me dijo que era posible que tuvieras problemas renales, dependiendo de lo que dijeran los exámenes que todvía no le habían llegado. Pero le pregunté si te podías morir si tenías eso, me dijo que si era agudo un perro si se podría morir de eso. Era hipotético, ves? No era lo que te iba a pasar a ti, tu aunque enfermita ibas a durar un poco más, y ibas a estar conmigo hasta el último momento. Se le cerró el teléfono al doctor y el dolor se apoderó de mi, no volví a comer más y no dejé de llorar. Hasta hoy, que mamá te iba a buscar, para traerte a la casa. Y cuando llamé a mamá antes de entrar al trabajo, le escuché la voz quebrada. Ya sabía. Salí corriendo del trabajo, y fui a verte. Te tenían en un kennel, y cuando me acerqué te vi los ojitos abiertos y pensé que podías estar viva y que me estaban molestando. No me miraste y lo supe, y no recuerdo más nada. Te llevamos en una cajita para que te cremaran, no te quería soltar.

Eres mi niña y te amo.
Siento que hayas estado sola, sin mi. No estuve en tu último moemnto, pero no se supone que lo fuera. Tu estabas ahí mejorandote, y nadie me dijo que te habías deteriorado. Nunca sabrás lo mucho que siento no haber estado ahí, no tienes idea. Espero haberte amado la mitad de lo que tu me amabas a mi, creo que sí. Espero que lo hayas sentido. Te siento en todos lados, espero que cuando abra la puerta estes ahi, o que cuando me bañe salga y ahí estés. Anoche hasta me corría para darte tu espacio en la cama. Mi niña linda, mi muñequita.
nclm
 

Volver a En su memoria

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados