un adelanto del ix taller

Animales de terapia, rehabilitación. Terapia asistida por perros, caballos (equinoterapia) y delfines (delfinoterapia) entre otros.

Moderador: GRETA

un adelanto del ix taller

Notapor Guillermo Páez » Mié Jun 30, 2010 3:44 pm

Es sábado ya. Llegan los niños y como siempre Nenehqui corre a buscarles la mano para que la pongan en su cabeza. Ollin un poco más serio los espera echado pero con impaciencia por empezar.
Llega Cinthya con su habitual caminar vacilante y su clásica mueca de “sonriéndole al viento matutino”. Un poco atrás le sigue Ana con su habitual ensimismamiento, con esa “mirada de reto detrás de sus anteojos”.
Todo esta puesto: las donas, los pañuelos, las correas, las primaveras andan en celo desatando una plegaria de cantos, el pasto que huele a campo y las estrellas de hoy: niños y perros. Y entre tanta caricia de la naturaleza iniciamos con el saludo. Se respira paz.
Nos saludamos todos como si tuviéramos días de no hacerlo, cuando apenas ayer en la Escuela de Educación Especial lo acabamos de hacer. Colocamos los pañuelos en sus 4 estaciones y hacia allá vamos. Primero a recoger algunos caminando junto a Nenehqui y con énfasis en el “talón-punta” y a través de los postes, que les obligan al concepto izquierda-derecha. “¿Cómo te llamas?” Más fuerte, tomando el aire por la nariz y soltándolo por la boca, decimos, Cinthya grita, pero Ana y sus retos nos hacen emplearnos a fondo y en forma de juego le arrancamos las primeras frases del día: son para el perro, ya que “necesita que los niños le hablen para que obedezca”. Lo logramos y así vamos por los otros pañuelos rodando, gateando, a través del túnel, saltando con los pies juntos y contando, siempre con Nenehqui empujándoles, saltándoles, al paso, etc. Los colocamos encima, debajo, atrás, adelante, arriba de Ollin. Tienen que hacer un esfuerzo supremo de memoria de plazo inmediato, ya que tienen que devolver los pañuelos, con base en los colores y nombres de los voluntarios, a quien se los dio y repetimos la dinámica pero a la inversa. Siempre con los perros al lado de las dos chatitas y sin faltar los “porfavor” y los “gracias”.
Después cepillar a mano izquierda y derecha respetando su rol de turnos, siguiendo instrucciones, aumentando cada vez más los tiempos de atención… y así seguimos jugando, gritando de gusto, llevándonos sorpresas con los avances de los niños.
Mientras esto sucede Jenny platica con la mamá de Ana. Se ve llorando. Me acerco para saber el motivo. Su llanto es de alegría. Nos comenta que antes de venir a sus sesiones Ana estaba destinada a quedarse en preescolar, pero debido a que su maestra le ha visto avances en los números, colores, lateralidad y más socializada (con todo y su mirada que aún nos parece “de reto detrás de sus anteojos”) la promovieron a primer año de primaria regular.
Ese pago no lo esperábamos el día de hoy. Es aquí donde nuestros perros deben de saber que lo que ellos hacen no tiene más recompensa que el cariño que voluntarios, papás, mamás y, por supuesto, niños les tienen. La inevitable caricia en la cabeza, el abrazo (y a veces hasta los besos) hoy, al igual que siempre, son la justa recompensa a lo mucho que dan… Hoy, que también se han juntado las ganas de recibir de los niños con las ganas de dar de Nenehqui y de Ollin.
Constantemente surge la pregunta: ¿vale la pena? Y esta experiencia sabatina nos despeja cualquier duda.
Guillermo Páez
Mascotita
Mascotita
 
Mensajes: 65
Registrado: Mar Ago 16, 2005 9:30 pm
Ubicación: Cuernavaca, MOrelos, Mèxico

Volver a Zooterapia

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados